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– SIMBOLOGÍA DE LA VÍA LÁCTEA – (el camino de las estrellas, de los pájaros, de las ocas salvajes… la leche derramada por el cielo) –

Posted in Camino de Santiago, Peregrino, Simbología by Maria de Herem on junio 9, 2009

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la v�a láctea

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Para todas las tribus indias de América del norte, es el camino de las almas que se dirigen al más allá. Al final de ella se encuentra el país de los muertos (ALEC, 245).

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v�a láctea

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En la mitología maya-quiché (Popol-Vuh) la vía láctea se representa por una serpiente blanca (GIRP, 15).

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via lactea

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Entre los aztecas, la serpiente de la vía láctea es devorada cada día por un águila, que representa a Uitzilopochtli, divinidad del Sol del mediodía, que está asociada a la dirección Sur y al color azul. Este dios es uno de los → cuatro hijos de la pareja divina que ha presidido la creación: <<el Señor y la Dama de la dualidad>> (SOUM).

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V�a Láctea

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Entre los indios zuni de Nuevo México existe una cofradía llamada de la vía láctea. Está puesta bajo el signo de la diosa de las → mariposas, de las → flores, de la primavera, que es también el bufón del sol y desempeña el papel de intermediaria entre él y los hombres. En las fiestas, los miembros de estas cofradías se entregan a demostraciones de desmesura (obscenidad y glotonería). La vía láctea se llama la viga del cielo.

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Según la mitología de los incas del Perú, la vía láctea es el gran río del cielo, del que toma el agua el dios trueno para enviar las lluvias sobre la tierra (LEHC). Sin embargo los quechuas, descendientes de los incas, consideran la vía láctea, tan pronto como un río, tan pronto como un camino celeste.

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El origen de la v�a láctea

‘El origen de la vía láctea’ (1577-78) TINTORETTO

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Baiame, divinidad suprema de las tribus del suroeste de Australia, habita en el cielo; y está sentado sobre un trono de cristal, cabe a un gran curso de agua: la vía láctea (ELIT).

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En las lenguas turco-tártaras se le llama el camino de los pájaros o el camino de las ocas salvajes, al igual que entre los fineses del Volga. En Estonia y entre los lapones es la ruta o es sendero de los pájaros. Los buriato y una parte de los yakuto la consideran como la costura del cielo. Para los samoyedos del círculo de Turukhansk, es la espada del cielo. Está formada por leche derramada por el cielo, no solamente según la tradición popular europea, que está ya atestiguada en la mitología griega (Hera, enojada con el niño Heracles, le arranca el seno de la boca y la leche derramada forma la vía láctea) sino también en numerosas leyendas de los pueblos altaicos, tales como los buriato.

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V�a Láctea

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Corriente del cielo en la China, es igualmente un río para los pueblos de la Siberia septentrional, al igual que para los coreanos y los nipones. Es la ruta de un ladrón de paja para los tártaros del Cáucaso y los otomanos, según la tradición que Uno harva (HARP, 144) estima originaria de Persia. Para ciertos yakuto, es el rastro de los pasos o de los esquís de un dios cazador que persigue a un ciervo de seis patas. Este ciervo sería la Osa mayor, y la casa del dios de las Pléyades. Para los tungusos este cazador es un oso y la vía láctea se convierte en la huella de los esquís del oso. Para los tátaros musulmanes constituye el camino de los peregrinos de La Meca (HARA).

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Via láctea

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La vía láctea es entre los celtas la cadena de Lug, dios irlandés, señor de las artes, de la paz y de la guerra (MYFT, p. 25). Entre los fineses <<se ve en ella el tronco y las ramas de un árbol inmenso abatido al través del cielo. Una encina grande que ha crecido tan alto que ha oscurecido la luz del sol, de la luna y las estrellas. Las nubes han cesado de moverse en los espacios celestes porque se han enganchado en las ramas del árbol monstruoso. Es entonces cuando un ser minúsculo, salido del mar o de debajo de la tierra, se aproxima a su tronco y lo golpea con una segur de oro o de cobre. El árbol se derrumba, obstruyendo toda una parte del firmamento, pero liberando al sol, la luna, las estrellas y las nubes>> (MYFT, 25, 110).

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V�a Láctea

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Un sabio neoplatónico del siglo IV, Salustio, que rechaza la sucesión del emperador Juliano, da una interpretación simbólica del mito de Cibeles y Attis, donde considera la vía láctea como el límite superior de la materia sujeta al cambio.

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V�a Láctea

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En todas estas tradiciones, la vía láctea aparece como un lugar de paso, de origen divino, que enlaza los mundos divino y terrestre. También es comparada a la serpiente, al río, a una huella de pasos, a una salpicadura de leche, a una costura, a un árbol. Es tomada para su viaje entre los mundos por las almas y por los pájaros. Simboliza la vía de los peregrinos, de los exploradores, de los místicos, de un lugar a otro de la tierra, de un plano a otro del cosmos, o de un nivel a otro de la psique.

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– Alain Gheerbrant –

‘Diccionario de los símbolos’

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* Todas las imágenes están enlazadas a sus web (en algunas figuran algunos artículos muy interesantes)

Ver otros artículos relacionados con: EL CAMINO DE SANTIAGO

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6 comentarios

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  1. Maria de Herem said, on junio 10, 2009 at 7:39 am

    UNIVERSOS-ISLA

    El espacio que nos rodea parece estar lleno de estrellas con una distribución no exactamente uniforme. En efecto, la franja de luz blanquecina en el cielo conocida como Vía Láctea no es más que una enorme acumulación de estrellas, cuyas luces no es posible discernir a simple vista y que, agregadas, producen ese efecto de banda continua. No siempre se interpretó la naturaleza de la Vía Láctea de ese modo. Desde la Antigüedad hasta hace apenas dos siglos han circulado las más variadas teorías. Algunos, como Demócrito o Galileo, intuyeron que se trataba de una acumulación de estrellas, pero otros pensaron, por ejemplo, que era una especie de sutura entre los dos hemisferios de la esfera celeste, la huella dejada por el Sol en su camino o un resplandor de fuego entrevisto a través de una grieta en la bóveda celeste. Lo cierto es que todas las estrellas visibles, las que se acumulan en la débil banda luminosa y las que se nos aparecen dispersas y aisladas en otras direcciones, forman parte de una estructura superior y más compleja, que llamamos Galaxia. Esa estructura se mantiene estable gracias a la interacción gravitatoria entre la materia que contiene.

    Universo sin fin.
    Cayetano López.

  2. Maria de Herem said, on junio 10, 2009 at 7:39 am

    ”La teoría que proponemos nos abre una visión del infinito campo de la creación y ofrece una idea del trabajo de Dios apropiado a la infinita naturaleza del Gran Constructor. Si el tamaño de un sistema planetario en el que la Tierra es apenas un grano de arena maravilla el entendimiento, cuán deliciosamente asombrados nos quedaremos cuando examinemos la Vía Láctea. Pero todavía más grande será la admiración al saber que todos estos inconmensurables órdenes de estrellas… son, quizá, inconcebiblemente grandes, y sin embargo, todavía un único sistema entre muchos”(KANT)

    Universo sin fin (pág.136)
    Cayetano López.

  3. Maria de Herem said, on junio 10, 2009 at 7:40 am

    Hubo, de todas formas, que esperar hasta los primeros años de este siglo para conocer más precisamente la forma y el tamaño de la Vía láctea. Nuestra Galaxia es un enorme conjunto de estrellas, nubes de polvo y gas, y multitud de otros cuerpos celestes más exóticos. Su diámetro es de unos 100.000 años luz, y su forma es la de un disco aplastado hacia los bordes y con un núcleo central muy masivo, como una especie de huevo frito circular con la yema situada en el centro y sobresaliendo claramente sobre la clara, con una dimensión transversal que es, en el centro, unas diez veces más pequeña que el diámetro total, mientras que en la parte del disco fuera de la protuberancia central esa dimensión es unas cincuenta veces menor que el diámetro máximo. En realidad, no es un disco homogéneo ya que, además de presentar esa prominencia central, su parte más plana tiene brazos en forma de espiral en los que se acumulan estrellas más brillantes y masivas que en el espacio entre los brazos. Ese objeto, de dimensiones inimaginablemente grandes, contiene más de cien mil millones de estrellas y gira majestuosamente sobre sí mismo completando un giro en unos 250 millones de años. El Sol, nuestro astro de referencia, es una estrella más bien anodina en un catálogo que contiene algunas que son mucho más grandes y brillantes y también otras más frías y pequeñas, situada, además, en una posición marginal de la Galaxia. Se encuentra, es decir, nos encontramos, más cerca del borde que del centro, a unos 30.000 años luz de distancia de este último no habiendo completado más que unas 20 revoluciones alrededor del centro galáctico desde su nacimiento hace 4500 millones de años.

    Universo sin fin (pág 139)
    Cayetano López

  4. Maria de Herem said, on junio 10, 2009 at 7:41 am

    Nuestra Galaxia no es la única en el cosmos; es una mota de materia, por muy sobrehumanas que nos parezcan sus dimensiones, moviéndose en el espacio junto con miles de millones de otras galaxias parecidas, algunas de las cuales se encuentran, a su vez, a miles de millones de años luz.

    Universo sin fin (pág 143)
    Cayetano López.

  5. La queimada… el conjuro… « Herem said, on junio 10, 2009 at 7:44 am

    […] que se anda, por fin, por el Camino de las Estrellas a Finisterre. Bajo el manto inconmensurable de la Vía Láctea. Etiquetado con:Fisterra, Muxía, Peregrinos aún no se han introducido comentarios « […]

  6. Nereida said, on junio 23, 2009 at 1:01 pm

    ¿Puede ser también el camino de esta sirena?

    *Nereida*


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